11 de enero de 2007

mi hebilla amarilla

cuando encontré mi hebilla amarilla por primera vez estuve muy contenta, pero no tanto como cuando la encontré ayer, luego de creerla perdida. supongo que eso sucede porque me hacía sin ella, luego de haberla tenido adjunta a mi cabello por tantos días.

acabo de decidir que voy a ignorar los acentos ortograficos, se que me entenderan, pero esto es una laptop y es un culo bregar con ella (soy un cavernicola para estas cosas de hoy en dia...). realmente no me importa que piensen que tengo mala ortogrfia porque al fin y al cabo mi mama crio una persona compulsiva con la ortografia (maestra de espanol, ni modo) y no me molesta que los burgueses intelectuales que lean esto piensen que no se escribir. hola a todos ustedes.

continuo con mi extremadamente interesante historia de la hebilla. es una hebilla amarilla de plastico, desas que parecen de nina pequena, de lo mas bonita ella, en forma de lazito y todo. la vi por primera vez tirada en el piso, entre el pasillo y la escalera. era tan brillante, llamo tanto mi atencion, que aunque la higiene nunca me ha importado mucho, tuve que agacharme a cogerla, a tomarla entre mis dedos virginales y observar la yuxtaposicion de la mugre que cargaba por haber estado esa manana en el piso. la sople y sin remordimiento alguno, sin pensar en que tal vez alguna ingenua estudiante la estaria buscando para complemetar con la otra hebilla amarilla no perdida, me la puse en el pelo y prosegui a "aprender" un poco sobre la historia de la literatura de espana.

varios dias despues (llevaba mi nueva adquisicion en el cabello) descubri por medio de un grito abominable que provenia de un duende con el pelo de colores, que esa hebilla le pertenecia a otra persona, a una companera de clases. que pena me dio, ah. no creo. mi expresion facial fue practicamente nula y le exprese mi contento con la hebilla, y el que la hebilla tenia conmigo. le deje saber rudamente a la antigua duena de la hebilla que dicho ex-objeto (ahora puro ser) me pertenecia ahora a mi, y que no habia nada que pudiese evitarlo.

eso creia yo.

estaba yo en un encuentro social, desos que hay que ir porque sino uno se vuelve loco por tanta soledad y objetos inanimados, y andaba yo muy alegre y capante (hebilla en pelo, claro esta) y la noche transcurrio como esperada, normalmente. excepto por un terrible aconecimiento. de camino al auto que me transportaria luego a mi hogar, decidi por casualidad (o causalidad) acariciar levemente mi cabeza para ver si se encontraba sana y salva mi companera y complice de aventuras y desventuras, y para mi sorpresa ella no se encontraba alli. maldita mi vida, maldita la cerveza que me hace olvidar donde pongo las cosas o a donde se caen. lo que parecia un lugar semi concurrido por personas en ambiente semi social por obligacion oculta, se conviritio repentinamente en la antesala al infierno. malditos adoquines. mi hebilla podia estar en cualquier sitio. cuantas veces no subi y baje tantas calles en busca de gente, entretenimiento o cerveza barata? que iba a hacer? eran ya las 3 de la madrugada y mis obligaciones familiares y las reglas absurdas de mi hogar intervenian con la posible busqueda de mi hebilla. no podia hacer absolutamente nada, mas que resignarme.

eso hice.

segui caminando calle abajo, la tristeza abarcaba cada pedazo de mi cuerpo, pero sobretodo mi pelo. ya no era lo mismo. ya no tenia estilo, ni diseno, mucho menos razon de ser.

dormi.

dormi habiendo roto mi rutina de quitarme la hebilla justo antes de apoyar la cabeza en la almohada para inducir en un profundo sueno en el que bailabamos mi hebilla amarilla y yo.
ahora la hebilla no estaria a mi lado, junto a mi cama. velando por que no me pasara nada, leyendome tontos cuentos sobre little boys in my dreams con la musiquita de pascal roge de fondo.

al dia siguiente (entiendase: hoy) por pura costumbre/obligacion de tener un poco de organizacion en mi vida me disponia de sacar todas las cosas del bolso usado aquel infortuno dia (entiendase: ayer/el dia en que no encontre mi hebilla) senti en el fondo un material familiar. no lo podia ver, era muy dificil con la montana de papeles/promociones que en dicho bolso se encontraban. segui tocando esa textura tan familiar, pero me resgine a pensar que seria mi amada hebilla, pues sabia que habian muy pocas probabilidades de que fuera ella, de que nos volvieramos a encontrar. escarbe entre la basura y con los pequenos dedos que una vez agarraron una desnuda y solitaria hebilla a las 7:30 am entre el pasillo y la escalera saque de mi bolso una hebilla. mi hebilla amarilla. mas madura y crecida que nunca. estuvo entre mis dedos otra vez, como cuando era bebe, pero pude notar en ella que habia sufrido y que esta experiencia le habia ensenado muchas cosas, quien sabe que cosas (uno nunca sabe las cosas que la gente aprende). tal vez aprendio a desconfiar de mi (al menos eso fue lo que yo aprendi) o a valerse por si sola (eso yo nunca lo aprendere). fuere lo que fuere que aprendio, lo que importa es que ella esta conmigo de nuevo, junto a mi cama, leyendome tontos cuentos de un little boy in my dreams, pero con musiquita de pascal roge de fondo.